De los "Débitos y Créditos" al Liderazgo gracias al Happy Shifting.
La mayoría de nosotros hicimos una apuesta a ciegas siendo muy jóvenes al elegir nuestras carreras. Pero estar en una "zona de confort" no tiene por qué ser una sentencia perpetua. Descubre cómo el Happy Shifting permite "hackear" tu rol actual para integrar lo que amas, transformando tu realidad profesional sin necesidad de mandar todo a volar mañana.
Julian Vásquez
12/19/20252 min read


A mis 17 años me pidieron elegir a qué me dedicaría el resto de la vida.
A esa edad, no tenía ningún contexto; simplemente me lancé al vacío. Al no poder dedicarme al fútbol que era mi pasión, decidí seguir los pasos de mi padre, convencido por la promesa de generar ingresos mientras estudiaba.
Nadie sueña de niño con "conciliar la cartera de un banco", pero ahí estaba yo, iniciando un viaje que duraría 22 años: 7 en las "Big 4" y 15 en el sector bancario.
No reniego de mi pasado, es todo lo contrario: estoy profundamente agradecido. Estas instituciones fueron mi mejor universidad. Me dieron el rigor, la estructura y la disciplina que hoy son mi mayor activo. Siempre valoraré el apoyo que me brindaron para crecer profesional y personalmente.
Sin embargo, el rol del contador tiene una dosis de suspenso que pocos cuentan. Haciendo un símil con mi pasión futbolística ⚽⚽⚽:
Es como ser el árbitro del partido: Si haces todo perfecto, nadie nota que estás ahí.
Si te equivocas en un decimal: Eres el villano de la historia y el mundo se acaba.
Es un rol donde el éxito suele ser invisible, pero el error es protagónico. Tras dos décadas en este ritmo, la repetición me ganó. Estaba aburrido, pero muy cómodo financieramente (la famosa zona de confort). Entonces llegaron los 40s y, con ellos, un replanteamiento de mi vida profesional. Algunos a esa edad se compran un deportivo; yo decidí que, a pesar de los temores, era momento de transformar mi realidad.
Lo que me motivó fue mi propia experiencia con la gente. En este camino conocí liderazgos de todo tipo: desde los excepcionales que me inspiraron, hasta los pésimos que fueron mi mejor manual de "lo que nunca se debe hacer".
Noté en la práctica que existe un abismo entre la teoría romántica de los "gurús" y la realidad cruda de las organizaciones. Entendí que cerrar esa brecha y retar a nuevos líderes a transformar su entorno me generaba mucha más adrenalina que cualquier comité o discusión técnica de mi rol en el Banco.
¿Qué me salvó? El "Happy Shifting".
El estudio del liderazgo no fue solo un escape; fue el puente para pasar de contador a consultor. Happy Shifting es precisamente eso: no es mandar todo a volar y renunciar mañana. Es empezar a "hackear" tu cargo actual, integrando lo que amas hasta que eso se convierta en tu tablero principal.
Hacer esto no solo me dio una inyección de energía los últimos años de mi Rol como Contador, sino que me permitió diferenciarme, aportando un valor a mi equipo que iba mucho más allá de lo técnico. Hoy, mi balance ya no es financiero, es humano. Pasé de perseguir centavos a ayudar a líderes a perseguir su propósito y cuidar su equilibrio personal (y de paso el mío).
¿Y tú? Te invito a revisar ese concepto de Happy Shifting; tal vez ahí está la semilla de lo que harás mañana.
